Seguro que a más de uno, y más de dos les encantaría conducir una “joya” como éstas, de este tamaño o del original. Pero en esta ocasión son los niños los que tienen ese privilegio, eso sí, no unos niños cualquiera porque estos caprichitos no son aptos para cualquier bolsillo .
Al parecer al dueño de esta zapatería se le habían acabado las comas y los puntos para poner en los precios… ya que en el resto si que aparecían y decidió pasar de los decimales, y… este es el resultado!!
¿¿ No le habrá dicho nadie que no es lo mismo, 20 que 2000 ??